¡Oh! ¡Por Dios! no, no, no, será semana santa no puedo faltar el respeto, pero es inevitable solo me salió ¿del alma? quizás, bueno pero la vida sigue con o sin Dios porque no comer carne roja y sí blanca es lo mismo para mí. Depende de si uno es puro chocolate, no grita nada más que huevos, en dulce, en "no a la carne" y SÍ a las caries yo que su sabor era muy adictivo, había miles de colores y sabores, sabores extraños y confusos, no los podía diferenciar eran todos distintos como lo blnco entre lo negro, como la vida entre la muerte, como los ojos morados como el vino; sangre de Cristo o pan cuerpo, pero quien lo dijo, vientre sangriento, vida nueva, textura nueva, ahogado en su mar negro, intentando de subir la telaraña sin desesperación, no irse a las ramas, buscar la explicación, Cristo, sangre y pan o cuerpo y vino. Son sorbos y sorbos, kilos y kilos, sin más dicha tomo la copa y alzo la dicha de no poder creer en lo mismo lugar de donde te quedaste, porque te confundise con la situación, una situación de mierda, maldita fecha la odio. Pero me encanta que la gente, ni tu ni yo, gente, sin confianza, tan elocuante, como escombros grises, apagada e ingenua que son todos ilusos Já, que risa! "dios" como si éste existiera, la verdad no lo creo, enfrenta tus errores y no culpes a otros por las idioteces que cometes faltas que debes pagar de una u otra forma tiene los huevos de chocolate que me daba mi abuelita
&todo se transforma en tardes de chocolate.-
Cádaver exquisito 2.